Los futbolistas tienen una carrera corta

Los futbolistas tienen una carrera corta y eso es, entre otras cosas, lo que permite justificar algunos salarios.

A raíz de la salida de Javi Martínez del Athletic, me entró curiosidad por saber cómo de corta puede ser la carrera de un futbolista de primera división… y si lo sé, entreno más de pequeño :(

Por ejemplo, vamos a intentar ser estrellas del fútbol desde nuestros salarios:

Salario mesSalario añoNº de años para ser una estrella
(por 1 año)
Salario mínimo747,30 €8.979,60 €835 años
Salario normal1.800,00 €21.600,00 €347 años
Salario medio-alto3.500,00 €42.000,00 €179 años
Directivo12.500,00 €150.000,00 €50 años
Futbolista normal62.500,00 €750.000,00 €10 años
Estrellita250.000,00 €3.000.000,00 €3 años
Crack625.000,00 €7.500.000,00 €1 año

Es decir, si un currito de las cruzadas bajo el yugo del rey de Jerusalén, Balduino IV, hubiese descubierto el elixir de la eterna juventud, y hubiera llegado vivo hasta nuestros días, trabajando eso si, entonces, y solo entonces, tendría la opción de sentirse como un astro del firmamento futbolístico durante 1 año (para los que no tengáis muy fresco que ocurrió en 1177)

Si en lugar de iniciar la I Guerra Carlista, Santos Ladrón de Cegama, al que supondremos un cargo medio, hubiese seguido trabajando hasta hoy, podría ganar lo que una estrella de fútbol en un año (otros hechos importantes de hace 1833).

Si en 1962, el bueno de J.F Kennedy, en lugar de colaborar en la llamada crisis de los misiles, se hubiera preocupado de mantenerse vivo hasta hoy, habría ganado lo mismo que un crack del fútbol en un año (otros hechos importantes de hace 1962).

No es que los futbolistas tengan carreras muy cortas, es que la vida laboral de los demás puede ser muy larga… y eso si que entristece a cualquiera.

Actualización 2014.10.09: ¿Cuánto cobra como mínimo un futbolista de Primera División?
Cito:

Los futbolistas de la Primera División española cobrarán este año un mínimo de 129.000 euros, más de 14 veces el Salario Mínimo Interprofesional (9.034 euros anuales), mientras que los de Segunda División A no percibirán menos de 64.500 euros, según fija el convenio colectivo que regula esta actividad publicado por el Boletín Oficial del Estado (BOE), que prevé una revalorización para la temporada 2015/2016 de acuerdo con el IPC.

La dependencia de la publicidad en los medios de información

El 24 de febrero de 2012 salía el último número en papel de Público, que reconozco no haber leído nunca, aunque no creo que haya cerrado por eso.

Hoy, 27 de febrero de 2012, leo que…

Financial Times alcanza la mayor difusión de pago de su historia en los momentos de mayor crisis para la prensa

¿En qué quedamos? Pues en lo de siempre… creo yo. Hay cosas por las que puede merecer la pena pagar y otras por las que no. En Internet se llevan vendiendo informes por un potosí desde el principio de los tiempos, es decir, que la información puede tener un precio (quizá excesivo en algunos casos). La publicidad en sigue creciendo y sustentando demasiados negocios. Y digo demasiados, porque cuando la gente no paga por la información, entonces paga por ti, por el cliente: por tus gustos, tus hábitos, cómo te mueves, qué visitas, qué compras.

Más allá de la especialización de los contenidos, hay que medir hasta que punto nos podemos vender a una publicidad cada vez más agresiva o hasta que punto debemos buscar un público más fácil (más visitas, menor estancia en la página) para obtener ingresos.Las opciones están ahí, a la vista… solo hace falta que alguien las señale para que todos digamos ¡pues claro, cómo no lo vi antes!.

Referencias:

Influencia de la estética Pin-Up en los cánones actuales

Trasteando, como no podía ser de otra manera, me he encontrado con este libro de 166 páginas que habrá que ponerse a leer inmediatamente.

En él, la autora estudia los orígenes e influencia de este movimientos estético hasta el día de hoy, sus impulsores y creadores principales.

Influencia de la estética Pin-Up en los cánones actuales de Ana Alëhia Rico Cruz

Mamie van Doren Christina Applegate