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Libros, librerías y el apoyo al comercio local

Hace unas semanas me encontré con un artículo que hablaba sobre un libro que trataba de como Europa se encaminó a la I Guerra Mundial (Sonámbulos, de Christopher Clark, me está encantando por cierto).

No recuerdo donde estaba leyendo el resumen, el caso es que apuntaba a la editorial, Galaxia Gutenberg, y a través de su sección de distribuidores me encuentro con una tienda online que agrupa a librerías locales: TodosTusLibros.com.

Todos tus libros
Todos tus libros

Total, que lo localicé en Santos Ochoa, por 1-2 € más caro que en Amazon, así que el sábado me fui a dar un paseo, lo compré… junto con otros 2 libros ya que estaba allí, me regalaron el periódico que estuve ojeando mientras me tomaba un café en una terraza de la zona.

Es un acto simple, pero que al parecer cuesta más que dejar todo encargado en monstruos como Amazon, por eso, TodosTusLibros.com puede ayudarte a quitarte algo de esa pereza, sobre todo si además se acompañan de webs paralelas como la de Los libreros recomiendan.


En el mundo en el que vivimos, tus compras son votos y las dictaduras, los monopolios, son peligrosos, puedes hacerte una idea con la reciente polémica entre Amazon y la editorial Hachette.

Obviamente no digo que no compres en Amazon o similares, simplemente que compres de forma consciente.

El único miembro acogedor de la nobleza es la marquesina

¿Has oído hablar de «El Cabrero»?

Yo reconozco que únicamente en un concierto en directo de Reincidentes. Doy fe que no solo no me gusta el flamenco sino que estoy cerca de odiarlo sinceramente, pero personajes como José Domínguez, «El Cabrero», trascienden de los géneros musicales… solo hay que oir/leer las letras.

Hoy (27 de enero de 2014), en «Hoy empieza todo» de Radio 3 (¡oé!), han entrevistado a Eduardo Izquierdo, autor de una biografía novelada de «El Cabrero»: «Debo ser muy buena presa (cuando tengo tantas escopetas apuntándome)«.

Todo un (re)descubrimiento en el que merece profundizar.

iBeacon: localización cercana para el «Internet de las cosas»

Hace tiempo leí algún artículo sobe iBeacon y tampoco le presté demasiada atención. Ahora he vuelto a encontrarme con algún artículo más y, bueno, parece que las cosas avanzan.

¿Qué es el iBeacon?

Lo primero, no confundir con el iJam ;). iBeacon es un sistema de localización para locales que funciona sobre Bluetooth (sobre Bluetooth Low Energy o Bluetooth 4.0).
Es una tecnología de Apple pero que es compatible con dispositivos Android.

Es decir, que gracias a tu teléfono, detecta donde te encuentras exactamente en una tienda, si en la sección de camisetas o de zapatillas, y es posible realizar acciones basadas en tu localización.

Usos de iBeacon (Vía Gigaom)
Usos de iBeacon (Vía Gigaom)

¿Para qué se utiliza?

De entrada, parece que el máximo interés está en la parte comercial. Poner puntos que detecten tu teléfono y envíen cupones de oferta en base a tu localización, tu histórico de compras o información que hayas proporcionado previamente a la tienda.

También puede usarse para realizar los pagos con tu teléfono móvil de forma automática: al salir de la tienda detecta lo que llevas y realiza el cargo correspondiente.

iBeacon frente a NFC

¿Alguien se acuerda del NFC? Íbamos a pagar todo con el móvil, lo íbamos a usar como tarjeta e iba a ser la panacea. Yo al menos lo he usado para compartir fotos, eso sí ;)

iBeacon y NFC tienen el mismo objetivo y con medios similares, aunque hay diferencias. La principal es el alcance de iBeacon frente a NFC. iBeacon alcanza los 50 m, y el NFC apenas alcanza 4 cm si queremos que funcione correctamente.
Además, el NFC requiere que el móvil disponga de chip NFC para manejar las comunicaciones NFC mientras que iBeacon usa Bluetooth, que está muchísimos más extendido.

Entonces, ¿es iBeacon el futuro?

Pues tanto como NFC u otras opciones ya muertas (¿recordáis cuando bombardeaban con mensajes SMS al pasar cerca de un stand?).
Parece evidente que existe esa necesidad, ser capaz de enviar y recibir información en base a una localización precisa y los gustos e históricos del usuario.
Obviamente a parte de esperar a ver cuál es la tecnología que finalmente se lleva el gato al agua, hay evidentes consideraciones de privacidad que, vista la historia reciente, no tendremos ningún problema en vender por un descuento del 25% en unos pantalones.

Algunas referencias

Parafraseando a Coco Chanel, «tecnología moda es todo lo que pasa de moda»

Hechos para (no) durar

Todo tiene un antes y un después, pero el después cada vez llega antes.

Queremos lo último y lo último es lo de hace días, semanas y, a lo sumo, un par de meses. Porque productos de 2-3 años de antigüedad son del pleistoceno.
Quizá por esto, el sal con algo rápido aunque no sea perfecto (a veces ni siquiera bueno) que se utiliza con los servicios web para adelantarse a la competencia se ha trasladado también al hardware.

Las versiones 0 fallan más que nunca: coches con defectos de fábrica que provocan averías de cientos de euros, terminales móviles con graves problemas conocidos… Y da igual.
Da lo mismo porque las noticias del día siguiente cubren lo que ha pasado hoy. Pasa con los desastres naturales, las guerras, los coches, los muebles, los smartphones y con todo. ¿Por qué preocuparse de la calidad si nadie lo valora? Queremos algo lucido, exclusivo si puede ser (a la par que barato/asequible) y sobre todo nuevo. Ya nos encargaremos luego de defenderlo de los fallos, a fin de cuenta nos hemos dejado un dinero en él.

Hace 3 días se me cayó el teléfono por segunda vez en 10 meses (Google Nexus 4 / LG E960). La 1a vez me hizo un pique en la pantalla. La 2a vez la pantalla se ha hecho añicos y el teléfono ha quedado inutilizado. Suelo ser bastante cuidadoso con todo y más con algo que me ha costado 300 € y que, francamente, estaba disfrutando… es mi primer smartphone.
Que la mitad de la superficie de un teléfono así sea tan frágil da que pensar. Que repararlo cueste 100 €, también.

Google Nexus 4 crack

Y no, no pienso pasarme a iPhone.

Por cierto, y por si alguien tiene interés en los temas de obsolescencia programada, podéis echar un ojo al documental «Comprar, tirar, comprar«. Recomendable aunque lo miréis con ojos críticos.